Damon Albarn y el exilio en Plastic Beach


Nacido el 23 de marzo de 1968 en el rudo barrio de Whitechapel (en Londres), y criado en el seno de una familia bohemia en el densamente poblado Leytonstone, Damon Albarn entraría a estudiar piano y guitarra, a la edad de 12 años, en el Colegio Stanway Comprehensive, donde conocería y se haría amigo de un chico de origen alemán llamado Graham Coxon. Al poco tiempo se perderían de vista, para reencontrarse ocho años después en el Goldsmiths College. Al año siguiente formarían, junto a Alex James y Dave Rowntree, la banda que daría inicio a la carrera musical de ambos: Blur.

Aunque produjo un sonido más o menos típico de su época, vale destacar que Blur mostraba un talento peculiar ya que, entre las cientos de bandas de entonces que no alcanzaron a trascender más allá de su momento, lograron zafarse de los sonidos de moda para ubicarse en un permanente futuro inmediato. De hecho, para 2006 ya habían publicado siete larga duración, cinco de los cuales alcanzaron el número 1 de ventas en Reino Unido. Siete duros álbumes, marcados por una cada vez mayor tensión entre Coxon y el resto de la banda. Tanto, que Albarn (quien no era precisamente un tipo apacible) confesó en una ocasión que un literal y violento encontronazo suscitado entre ambos provocó la disolución definitiva de la banda.

Para entonces Albarn, que escribió la mayoría de las letras de Blur, había comenzado a explorar caminos por cuenta propia. Es así como en el 2000 viaja a Mali para un proyecto de una ONG llamada Oxfam, y dos años después graba el álbum Mali Music, en colaboración con varios músicos de ese país, entre ellos el reconocido Afel Bocoum.

gorillazPoresa época, Jamie Hewlett, creador del animado punk Tank Girl, aburrido del material que se veía en MTV, entró en contacto con Albarn para proponerle la creación de la primera banda virtual de la historia del rock: Gorillaz, conformado por los personajes animados Noodle, 2-D, Murdoc y Rusell, cuyas vidas se van revelando en los videos de sus canciones y en la página web del grupo. Es así como se sabe que vivían en Kong Studios, pero Murdoc los incendiaría para cobrar el seguro, yendo a refugiarse en Plastic Beach, una isla ubicada en el Punto Nemo (el lugar más inaccesible del mundo), donde va a parar toda la basura del planeta.

Esa isla se convertiría en la sede de la banda.

Gorillaz hace una música que define como pocos el desencanto de los tiempos que corren. Los primeros conciertos se llevaron a cabo con hologramas gigantes sobre la tarima, pero con el paso del tiempo se volvieron espectáculos visuales en los que músicos y videos compartían escena. Una potente amalgama de ritmos que incluyen brit-pop, dance, breakbeat, ambient, hip-hop, reggae-dub y punk, entre otros, que dan como resultado un sonido que la banda ha bautizado como dark-pop o zombie hip-hop.

Detrás de las  voces y la ejecución musical de los cuatro discos que han grabado hasta la fecha (Gorillaz, 2001; Demon Days, 2005; Plastic Beach,2010 y The Fall, 2011) se encuentra una solvente plantilla de instrumentistas. La fascinación de Albarn por la música negra se manifiesta no sólo en la mixtura rítmica, sino también en las  voces que han participado en sus grabaciones: Del Tha Funkee Homosapien, Snoop Dogg, Botie Brown, Bobby Womack, Mos Def y la banda De La Soul, entre otros. Y aunque también participaron figuras como Lou Reed, Little Dragon e Ibrahim Ferrer, Albarn parece decir, como en otros tiempos lo hubiesen hecho Eric Clapton o Janis Joplin: “Soy negro y nadie podrá persuadirme de lo contrario”.

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En los videos de Gorillaz no solo hay desesperanza, zombies, violencia y soledad. También hay una fuerte presencia del mundo marino. De hecho, en sus presentaciones aparecen vestidos como marineros. Albarn, que lo es por carga genética, expresa la melancolía y la ausencia de ilusión de los tiempos que corren valiéndose de una aparente sencillez sonora que sirven de fondo a letras desencantadas o irónicas, como quien sabe que las epopeyas ya no tienen cabida en la era del Plastic Beach.


En 2006, en uno de esos recesos de Gorillaz, Albarn grabó The good, the bad and the queen, que parecía un disco en solitario y terminó siendo una nueva agrupación con la que aún eventualmente se presenta en escena y, cuatro años después, editó una ópera rock llamada Dr. Dee, para lanzar, este 2014, su primer trabajo firmado en solitario: Everyday robots.


Albarn es lo suficientemente impredecible como para sorprender permanentemente a sus seguidores. Sea con Gorillaz, sea urdiendo un regreso para Blur o volviendo a África para grabar, su incesante experimentación sonora, audiovisual y estética, su trabajo musical hace pensar en esas personas que siempre están a punto de decir algo que nunca terminan de expresar.

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